
Del miércoles 12 al viernes 14 de agosto, los estudiantes del Nivel Secundario participaron de una nueva edición del Modelo de Naciones Unidas, una experiencia educativa que los invitó a asumir el rol de representantes de distintos Estados Miembros de la ONU y a involucrarse activamente en debates sobre temáticas de la agenda internacional.
Durante tres jornadas, nuestros estudiantes se convirtieron en protagonistas de una propuesta que combina investigación, aprendizaje y participación. A través de la representación de diferentes países, tuvieron que conocer sus realidades, investigar sus contextos y preparar argumentos para defender sus posiciones en distintos espacios de debate y negociación.
El Modelo ONU es una simulación del Sistema de Naciones Unidas en la que los estudiantes asumen el papel de delegados de diferentes Estados Miembros y participan en debates que reproducen, de manera adaptada, las dinámicas de los distintos órganos y comisiones de la organización. De esta manera, pueden acercarse de una manera práctica al funcionamiento de las Naciones Unidas y comprender cómo se abordan algunas de las principales problemáticas del mundo actual.
Pero la experiencia va mucho más allá del conocimiento de las relaciones internacionales. A lo largo de la propuesta, los estudiantes desarrollaron habilidades de investigación, escritura, argumentación y oratoria, aprendiendo a expresar sus ideas con claridad, fundamentar sus posiciones y sostener un intercambio respetuoso con quienes representan otras miradas.
Representar a un país también significó asumir el desafío de mirar la realidad desde una perspectiva diferente a la propia. Conocer otras culturas, contextos y problemáticas permitió ampliar la mirada sobre el mundo y comprender que muchas de las cuestiones que atraviesan a las sociedades requieren diálogo, cooperación y construcción de acuerdos.
Los debates abordaron temáticas vinculadas con la agenda internacional, como la paz y la seguridad, los derechos humanos, el medio ambiente, las cuestiones de género, los asuntos humanitarios y otras problemáticas de interés global. En cada instancia, los estudiantes tuvieron la posibilidad de poner en juego sus conocimientos y, al mismo tiempo, aprender de sus compañeros.
Así, durante estos tres días, el salón de actos se transformó en un espacio de encuentro con el mundo. Investigar, tomar la palabra, escuchar, argumentar y construir consensos fueron parte de una experiencia que fortaleció no solo aprendizajes académicos, sino también herramientas fundamentales para participar activamente en una sociedad cada vez más compleja e interconectada.
El Modelo ONU nos recuerda que educar también es brindar oportunidades para que nuestros estudiantes puedan comprender el mundo, desarrollar una voz propia y aprender a dialogar con quienes piensan diferente.
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