
Lo más valioso y característico de nuestra propuesta
Nuestra escuela promueve una educación integral, inclusiva y solidaria. Sustentamos esta propuesta en una pedagogía que entrelaza espiritualidad, conocimiento, emoción, originalidad y compromiso con la realidad.
Educamos desde este enfoque a niños y niñas críticos, reflexivos y abiertos a la trascender; capaces de cuidar de sí mismos, de los demás y de la Casa Común. Aspiramos a que desarrollen una mirada solidaria, creatividad para afrontar nuevos desafíos y las habilidades necesarias para participar activamente en la construcción de una sociedad más justa, fraterna y humana.

Nuestro compromiso educativo
Escuela en diálogo evangelizador
En sintonía con el documento Escuela en Diálogo Evangelizador, acompañamos a cada niño y niña en su crecimiento personal y espiritual. Ofrecemos espacios que favorecen el autoconocimiento, la expresión de los sentimientos y la construcción de vínculos significativos con los demás y con Dios.
La Educación Religiosa Escolar invita a descubrir el sentido profundo de la vida desde una mirada abierta y respetuosa con la diversidad. A través del diálogo y las experiencias compartidas, promovemos una vivencia de la fe que se traduce en encuentro, solidaridad y servicio. Buscamos que los valores del Evangelio iluminen la vida cotidiana, ayudando a cada estudiante a crecer como persona y a ser constructor de esperanza.
Las celebraciones por grado marcan el ritmo del año escolar y se convierten en momentos significativos donde los estudiantes expresan, con creatividad y alegría, lo aprendido desde el Evangelio. Son instancias para agradecer, compartir y renovar el compromiso del amor de Dios en la vida diaria.
Las convivencias ofrecen un espacio privilegiado de encuentro y fraternidad. En un clima de confianza, los niños aprenden a escuchar, compartir y disfrutar del “estar juntos”, fortaleciendo los lazos comunitarios y reflexionando sobre la amistad y la misión personal dentro del grupo. Durante el año escolar, se realizan varias jornadas de convivencia en el aula, en distintos ámbitos del colegio y en el Campo de Deportes.
Talleres
Espacios para explorar, crear y comprometerse
Acompañamos a cada niño y niña en su crecimiento personal y espiritual, brindando espacios que favorecen la reflexión, el autoconocimiento y la expresión de su mundo interior. Desde los valores maristas, promovemos experiencias que los ayudan a descubrir el sentido de la vida, fortalecer su vínculo con los demás y abrirse al encuentro con Dios y con lo trascendente.
Creemos que educar también es ayudar a mirar hacia adentro, reconocer las propias emociones, cultivar la sensibilidad y construir una vida con sentido, en relación con los otros y con el mundo que nos rodea.
Brindamos espacios semanales que favorecen la reflexión, el reconocimiento de las propias emociones y la apertura a lo trascendente, construyendo una vida con sentido en relación con los otros.
Desarrollamos proyectos de Aprendizaje-Servicio Solidario, en los que buscamos que los estudiantes se comprometan con las realidades de su entorno, vinculando los saberes escolares con acciones concretas (cuidado del ambiente, inclusión, solidaridad). Así, se convierten en protagonistas de la transformación social.
Todos los cursos participan de campamentos, convivencias y salidas educativas que amplían las experiencias de aprendizaje, fortalecen los vínculos grupales y favorecen el contacto con distintos entornos y realidades.
Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP): Una metodología donde los niños aprenden a partir de preguntas, desafíos e intereses que despiertan su curiosidad. A través de la investigación, rutinas de pensamiento y el trabajo colaborativo, construyen conocimientos significativos para comprender el mundo que los rodea.

Nuestro compromiso educativo
Nuestra propuesta pedagógica pone a la persona en el centro, reconociendo su dignidad, sus potencialidades y su capacidad de transformar la realidad. Inspirados en el carisma marista, promovemos una educación que integra el aprendizaje, la interioridad, el compromiso con los demás y la apertura a la trascendencia.
Buscamos que nuestros estudiantes desarrollen conocimientos y habilidades, pero también que crezcan como personas íntegras, solidarias, reflexivas y comprometidas con la construcción de un mundo más justo y fraterno.
En cada experiencia educativa procuramos transmitir el estilo de San Marcelino Champagnat: educar desde la cercanía, acompañar con amor y formar a través del testimonio.

Protagonismo y metodologías activas (ABP)
Concebimos al estudiante como el verdadero protagonista. A lo largo de los seis años de la primaria en el Colegio Marista San José implementamos el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y rutinas de pensamiento. Los niños no solo adquieren saberes, sino que desarrollan la metacognición: aprenden a reflexionar sobre cómo piensan, cómo aprenden y cómo pueden mejorar, fomentando la autonomía y el pensamiento crítico.
Reconocemos que cada estudiante es único, con talentos, intereses, modos de aprender y tiempos de desarrollo propios. Por eso, nuestro compromiso es ofrecer propuestas que los desafíen, los motiven y les permitan construir aprendizajes significativos desde una participación activa y comprometida.
En nuestra escuela cuando aprendemos se comparten los logros, las producciones y las experiencias. La celebración de los aprendizajes es una oportunidad para reconocer el esfuerzo, la creatividad y el trabajo colectivo.
En las aulas, las rutinas de pensamiento y la metacognición son parte del día a día: los estudiantes aprenden a reflexionar sobre cómo piensan, cómo aprenden y cómo pueden mejorar. Estas prácticas fortalecen la autonomía intelectual y el sentido de responsabilidad personal.
Las propuestas como “juego matemático” y los talleres de lectura generan espacios de encuentro lúdico y literario que estimulan la imaginación, la cooperación y el placer por aprender.
Así, cada niño y niña transita la escuela sabiendo que su voz importa, su acción transforma y su aprendizaje deja huella, en una comunidad educativa que aprende a vivir, convivir y construir juntos.

Innovación y aprendizajes situados
Creemos en una pedagogía viva que trasciende las paredes del aula. Las salidas didácticas conectan la teoría con la práctica en contextos reales. Este recorrido se consolida con nuestro sistema progresivo de viajes de estudio y campamentos:
- 1º y 2º año: Campamento en el Campo de Deportes.
- 3º y 4º año: Campamento en la Villa Marista “San José” de Luján.
- 5º año: Centro Marista de Aguas Verdes.
- 6º año: Villa Marista de Bariloche.
En conjunto, estas propuestas expresan una escuela que aprende, innova y acompaña, fiel a su misión marista de formar personas comprometidas, creativas y abiertas al mundo, capaces de transformar su realidad desde el conocimiento, la fe y el corazón.

Cuidado integral, ESI y derechos
Cuidar la vida que crece
Bajo el lema “Cuidar la vida que crece”, velamos por un entorno seguro, inclusivo y afectivo. Abordamos la Educación Sexual Integral (ESI), acompañando vidas diversas, promoviendo el respeto, el autoconocimiento y la valoración de la diversidad. Este camino está liderado por nuestro Equipo de Orientación Escolar (EOE), que acompaña las trayectorias educativas de los niños y las niñas.
El Equipo de Orientación Escolar (EOE) cumple un rol esencial en este camino. Acompaña de manera integral las trayectorias educativas, brindando orientación a estudiantes, docentes y familias, promoviendo el bienestar emocional y social de toda la comunidad educativa.
Asimismo, el acompañamiento a la inclusión forma parte de la identidad institucional. Se implementan prácticas diversificadas, apoyos personalizados y estrategias cooperativas que aseguran el derecho a aprender de todos y todas, respetando los ritmos, intereses y modos de ser de cada estudiante.
De este modo, la escuela se convierte en un lugar cuidado y que cuida, donde la vida crece en comunidad, en confianza y en esperanza.

Deporte, intercolegiales y vida saludable
Promovemos el desarrollo corporal, los hábitos saludables y el trabajo en equipo. Además de las clases de Educación Física y Natación en nuestro colegio, realizamos diversas actividades deportivas en el Campo de Deportes y en el Polideportivo. Además, fomentamos la participación en intercolegiales deportivos con escuelas de la zona y de la red marista. El deporte se vive así como una escuela de valores, respeto, superación y fraternidad.

Nuevos lenguajes: arte, tecnología e inglés
El arte es lenguaje y trascendencia; un camino para explorar el mundo interior. En paralelo, formamos ciudadanos digitales críticos a través del Pensamiento Computacional y la “Semana del Buen Uso de la Tecnología”, donde familias y estudiantes reflexionan sobre la empatía y el equilibrio en entornos digitales. Completamos esta apertura al mundo con una sólida propuesta de Inglés, que amplía el horizonte cultural de los estudiantes.
Durante la Semana del Buen Uso de la Tecnología, la comunidad educativa participa en jornadas de reflexión y actividades que invitan a hacer un uso responsable, ético y equilibrado de los entornos digitales. Se abordan temas como el cuidado de la identidad en línea, el respeto por los demás, el equilibrio entre la vida virtual y real, y la importancia de la empatía en la comunicación digital.
De este modo, la escuela se convierte en un espacio donde la tecnología se pone al servicio del aprendizaje y de la construcción de una ciudadanía digital consciente y solidaria, fiel a los valores maristas de respeto, compromiso y responsabilidad compartida.

Comunidad, familia y articulación
La educación es una alianza. Fortalecemos el vínculo familia-escuela mediante espacios de diálogo y participación corresponsable. Además, desarrollamos la articulación pedagógica tanto con el Nivel Inicial (recibiendo a niños de diversos jardines de la zona mediante jornadas de transición) como con el Nivel Secundario, asegurando una trayectoria educativa coherente, acompañada y gradual.

Nivel Primario
Información general de utilidad
Directivos





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