109 años educando desde el corazón

Juntos caminamos en comunidad

Identidad y Origen

El Colegio Marista San José, ubicado en San Martín 319, Morón, Buenos Aires, forma parte de la red global de colegios maristas fundada por San Marcelino Champagnat en 1817.

Desde sus inicios, la Congregación de los Hermanos Maristas ha tenido una misión clara: educar a niños, niñas y jóvenes en la fe y en la vida, con una especial predilección por quienes más lo necesitan. Inspirados por San Marcelino Champagnat, los maristas entienden la educación como un camino de transformación personal y social, donde cada estudiante es acompañado con cercanía, sencillez y espíritu de familia.

Fiel a este carisma, la obra marista ha crecido en todo el mundo manteniendo una propuesta educativa que pone a la persona en el centro, promoviendo una formación integral basada en la presencia cercana, el respeto, la solidaridad, la sencillez y el espíritu de familia. Estos valores siguen siendo hoy el fundamento de cada comunidad educativa marista y el horizonte que inspira nuestra tarea cotidiana.

San Marcelino Champagnat: Fundador y Visionario

San Marcelino Champagnat nació el 20 de diciembre de 1789 en Marlhes, Francia. Sensible a la realidad de los niños y jóvenes más vulnerables de su tiempo, descubrió en la educación un camino para transformar vidas.

El 2 de enero de 1817 fundó la Congregación de los Hermanos Maristas con el propósito de anunciar el Evangelio a través de una educación inspirada en la sencillez, la presencia cercana y el espíritu de familia.

Su legado se centra en la convicción de que la educación debe ser integral y accesible para todos, formando personas en lo académico y en valores cristianos y humanos.

Fundación del Colegio Marista San José de Morón

La historia del Colegio Marista San José se remonta al 1.º de febrero de 1892, cuando fue fundado en la ciudad de Morón por el maestro paraguayo Gerónimo Vergara y Roque González, con el propósito de ofrecer una educación inspirada en los valores cristianos. Desde sus primeros años, el colegio ocupó un lugar significativo en la comunidad local y mantuvo un estrecho vínculo con la parroquia de Morón, que acompañó su crecimiento y continuidad.

En 1917, ante las dificultades económicas que atravesaba la institución, el Círculo Católico confió su conducción a la Congregación de los Hermanos Maristas. El contrato se firmó el 2 de febrero de 1917, marcando el inicio de una nueva etapa que consolidó la identidad marista del colegio y dio continuidad al sueño educativo iniciado veinticinco años antes. Ese mismo año comenzaron las clases con 48 alumnos, dando origen a una historia que continúa creciendo hasta nuestros días.

Evolución y Desarrollo

Una historia de crecimiento: En la década de 1960 el colegio dio pasos decisivos para fortalecer su propuesta educativa. Se incorporó el Ateneo, con gimnasio y pileta climatizada; se adquirió el terreno donde hoy funciona el Campo de Deportes en Parque Leloir, un espacio que desde entonces acompaña la vida deportiva, recreativa y pastoral de generaciones de estudiantes; y se sumaron nuevos edificios destinados al desarrollo de los distintos niveles educativos.

El crecimiento continuó durante las décadas siguientes con la construcción de un nuevo sector de cinco niveles, la creación de espacios para la Escuela Técnica y, finalmente, la inauguración en 1986 del edificio de Secundaria junto con la Capilla, un lugar que representa el corazón espiritual de la comunidad educativa y que expresa la identidad cristiana y marista que caracteriza al colegio.

Hoy, el Colegio Marista San José continúa creciendo, fiel al sueño de San Marcelino Champagnat. Más de un siglo de historia avala una misión educativa que ha sabido renovarse sin perder su esencia: acompañar a cada estudiante con cercanía, espíritu de familia y una educación integral que transforme vidas.

Nuestra Misión y Valores

En el Colegio Marista San José de Morón educamos desde el legado de San Marcelino Champagnat, poniendo a cada estudiante en el centro de nuestra misión. Creemos en una educación que transforma vidas y promueve una formación integral, acompañando el desarrollo académico, humano, espiritual y social de niños y jóvenes. En un ambiente de cercanía, respeto y espíritu de familia, formamos personas íntegras, comprometidas con el Evangelio y con la construcción de una sociedad más justa, fraterna y solidaria.

¡Esperamos verte pronto!