Hay momentos que dejan una huella en nuestra historia. Momentos que se guardan en el corazón y que, con el paso del tiempo, siguen iluminando nuestro camino.

El sábado 17 de octubre, nuestros estudiantes de 5.º grado vivieron uno de esos momentos al recibir por primera vez a Jesús en la Eucaristía.

¡El San José está de fiesta! Como comunidad educativa marista, nos llena de emoción ser parte de este acontecimiento tan significativo en la vida de nuestros niños y niñas. Nos alegra acompañarlos en este paso de su historia de fe, sabiendo que cada encuentro con Jesús es también una invitación a crecer en el amor, la confianza y el servicio a los demás.

Para nosotros, educar al estilo de Marcelino Champagnat significa también caminar junto a nuestros estudiantes en el descubrimiento de la fe, ayudándolos a reconocer a Jesús en los gestos sencillos de cada día: en una mano tendida, en el encuentro con el otro, en el compartir y en el cuidado de quienes nos rodean.

La Primera Comunión no es un punto de llegada, sino un nuevo comienzo. Es una invitación a seguir construyendo una amistad con Jesús, a hacer lugar a su Palabra y a descubrir que la fe se hace vida cuando se comparte con los demás.

Como familia marista, ponemos este camino en manos de María, nuestra Buena Madre. Mirándola a ella, queremos aprender a imitar su sencillez, su confianza y su disponibilidad para escuchar a Dios y acompañar con amor a los demás.

Agradecemos a las familias por compartir con nosotros la alegría de este día y por caminar junto al Colegio.

Queridos estudiantes de  5.º grado: que Jesús sea siempre compañero de camino, que encuentren en Él la fuerza para amar y servir, y que María, nuestra Buena Madre, los acompañe en cada paso.

Compartir noticia

También te puede interesar...

Suscribite
a nuestro Newsletter
Últimas noticias